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Reflujo Gastroesofágico

25/07/2014


Una de las secuelas más habituales e inmediatas en los nin@s supervivientes de HDC en sus primeros meses o años de vida, es el reflujo gastroesofágico (RGE). Esto es seguramente debido a que están “algo desordenados” por dentro. A continuación vamos a conocer un poco más en qué consiste el RGE, cómo se pueden combatir o aligerar sus síntomas ya sea con medicación o consejos prácticos, y en caso necesario cómo se puede corregir quirurgicamente.


1. ¿Qué es?

Se conoce como RGE cuando el contenido gástrico asciende desde el estómago al esófago (garganta). El RGE suele ser causado por un mal funcionamiento de la válvula encargada de abrir y cerrar el paso del estómago mientras comemos. La vuelta hacia arriba del ácido del estómago puede inflamar el esófago lo cual suele producir dolor y sensación de ardor. Si el esófago se quema por el ácido pueden producirse molestias o dificultad para tragar, lo que se manifiesta como irritabilidad durante las comidas en los niños pequeños. En otras ocasiones el reflujo puede dar lugar a problemas respiratorios, como bronquitis o infecciones pulmonares frecuentes.


En los primeros meses se pueden producir síntomas graves, como pausas de apnea (dejar de respirar por un tiempo) y sofocaciones por el contenido que sube desde el estómago. En niños mayores puede provocar asma o empeorarla si ya existía.


2. ¿Por qué suele afectar a los niñ@s HDC?

El RGE, o algún otro tipo de dismotilidad en el tracto digestivo superior es común entre los recién nacidos con HDC en mayor o menor grado. La herniación estomacal hace que los ángulos y uniones con el esófago no sean los normales y ello explicaría la mayor incidencia de RGE en los pacientes de HDC.


Generalmente el reflujo que nos encontramos en niños de HDC es de tipo moderado, genera molestias de tipo leve con vómitos ocasionales, mejora con el crecimiento y se puede controlar eficazmente con medicamentos reductores de la acidez y protectores de estómago (los más habituales son el omeprazol y la ranitidina).


3. ¿Cuáles son las pruebas médicas para diagnosticar el RGE?

  • Tránsito esofagogastroduodenal: consiste en la administración oral de un líquido de contraste que bajo tomas consecutivas de rayos x permite ver la circulación del mismo a través del esófago, estómago y duodeno.

  • pH-metría esofágica: consiste en introducir una sonda nasogástrica por 18-24h con el fin de medir y registrar cada uno de los episodios de reflujo y su duración. También se mide con esta prueba la eficacia del esófago para eliminar el ácido, con el fin de controlar si en el caso de tomar medicación esta está cumpliendo su misión de controlar el ácido del estómago.

  • Endoscopia de vías digestivas altas: Consiste en la introducción de un endoscopio (tubo largo y flexible provisto de una cámara y fuente luminosa) por la boca (a veces por la nariz, pero no es frecuente) hacia el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). La prueba dura entre 10 y 30 minutos, dependiendo de si el médico quiere administrar un tratamiento o tomar muestras para biopsias. Antes del examen se administrará un sedante para reducir las náuseas y la irritación.

4. Tratamiento quirúrgico

En ocasiones el RGE es considerado grave o intenso. Esto sucede cuando el esófago está tan inflamado y dolorido que incluso hay sangrado y puede estrecharse por la cicatrización, dificultando el paso de la comida. En los casos de RGE intenso el alimento no se puede mantener el tiempo suficiente en el estómago como para obtener un beneficio nutricional. A la angustia e incomodidad para los padres que conviven con los vómitos constantes y la ausencia de crecimiento del bebé, se suma el rechazo a la comida que estos niños suelen desarrollar y el riesgo grave de aumentar la posibilidad de aspiración de líquidos hacia los pulmones.


En estos casos, y cuando el niñ@ tenga cierta edad, el especialista recomendará tratamiento quirúrgico para corregir el problema. El procedimiento para corregir el reflujo se denomina Fundoplicatura de Nissen. La intervención, que se puede hacer por laparoscopia o por cirugía abierta según el caso, consiste en envolver el esófago con una parte del estómago, llamada fundus, de forma que se refuerza la acción oclusiva del esfínter esofágico.


5. Enfermedades que pueden confundirse con el RGE

  • Esofagitis eosinofílica: se trata de una inflamación del esófago provocada por tener en el esófago una cantidad anormal de unos glóbulos blancos llamados eosinófilos, está enfermedad es relativamente “nueva” y se relaciona con la alergia a ciertos alimentos (leche, trigo, legumbres, huevos y arroz) y se da en los países con excesiva higiene. Los síntomas en los nin@s más pequeños se pueden confundir con los causados por el reflujo, vómito, irritabilidad y escasa ganancia de peso.

  • Úlcera péptica: se trata de una llaga o herida en la mucosa del estómago (úlceras gástricas) o en la parte superior del intestino delgado, llamado duodeno (úlceras duodenales). Dolor abdominal, pirosis o quemazón en el esófago, vómitos y nauseas son sus síntomas. Gastritis: se trata de una inflamación de la mucosa gástrica. Puede ser aguda o crónica (se da de manera continua y repetida en el tiempo).

  • La gastritis aguda se caracteriza por la presencia de dolor abdominal, sensación de distensión y pérdida de apetito con náuseas.

6. Consejos prácticos en caso de RGE

Por último, algunas de las recomendaciones habituales para disminuir o aliviar los síntomas del RGE en bebés:

  • Mantener al bebé en una posición más vertical mientras come y mantener la posición erguida y cierto reposo después de las comidas (alrededor de 30 minutos)

  • Disminuir la cantidad de alimentos por toma y aumentar la frecuencia de las mismas.

  • Asegurarse de que saque bien el aire después de comer.

  • Espesar la leche, ya sea materna o de fórmula, con cereal.

  • Dormir bocabajo puede aliviar los síntomas de RGE pero está contraindicado en los más pequeños por el riesgo de muerte súbita.

  • Se desaconseja sentarle en la silla de paseo o en el asiento del coche después de comer, ya que esta posición ejerce mayor presión sobre el estómago empeorando los síntomas.

  • Evitar el humo del tabaco.

  • Evitar que los pañales y las prendas se ajusten demasiado a la cintura.

  • En algunos casos los bebés que sufren de RGE puede ser debido a la alergia a algún alimento como la leche de vaca. Consultar esta posibilidad.


Belén Casorrán Ferrero

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